Roots, Radicals and Rockers: How Skiffle Changed the World By Billy Bragg. (Un libro imprescindible)

«Sin Lead Belly, no hubiera existido Lonnie Donegan; y sin Lonnie Donegan, no hubieran existido The Beatles” George Harrison.

Johnny Kidd, The Beatles, The Who, Swinging Blue Jeans, Pink Floyd, The Rolling Stones, y cientos de grupos e intérpretes más tienen en común, que antes de dedicarse a el Rock fueron músicos de Skiffle. Cualquier músico de los 60’s británico empezó en este género.

Este magnífico libro escrito por el músico Billy Bragg, es el mejor documento hasta ahora sobre este género musical típicamente británico, que tuvo un corto, pero muy intenso recorrido. Aunque a día de hoy este estilo musical está bastante olvidado, en su época de esplendor era seguido por millones de personas en Gran Bretaña. Según Bragg el punto álgido del Skiffle lo podemos encontrar en 1957, en ese año había entre 30,000 y 50,000 grupos de skiffle. Esto fue debido a que era muy fácil y barata poder montar un grupo de Skiffle. Bragg también habla de la importancia de este género, que fue el primero hecho para gente joven, y como abonó el terreno para que el Rock & Roll americano germinara entre la juventud.

El Skiffle como estilo, surgió de los clubes de jazz tradicional de principios de los años 50. Inicialmente, fue un vehículo de transmisión para las canciones nuevas que llegaban del otro lado de océano, En los locales donde se ofrecían actuaciones de Skiffle la música se mezclaba con sketches y números de music hall, una tradición que los artistas británicos anhelaban revivir después de la segunda guerra mundial. El estilo se hizo muy popular quizá por su sencillez, a menudo tocado con guitarra, tabla de lavar, armónica, el bajo de palo con una sola cuerda, y ocasionalmente un piano, pues en muchos de los locales solía haber pequeños pianos de pared, esto hizo que casi cualquiera pudiera tocar un instrumento. Así que el skiffle fue adoptado por todos los chicos que crecieron en la posguerra. Estos fueron los primeros adolescentes de Gran Bretaña, que buscaron su propia música en una cultura pop dominada por crooners, y regida por la BBC. Braggs nos relata como los pioneros del Skiffle, como Ken Colyer, Chas McDevitt o Lonnie Donegan adaptaron y reinventaron el Jazz y el Folk americano. Según nos cuenta Bragg, cuando Lonnie Donegan llegó a las listas en 1956 con una versión de Rock Island Line, canción que reinventaba una melodía de Leadbelly, hizo que las ventas de guitarras se dispararon de 5,000 a 250,000 durante ese año. El libro también nos habla de la Importancia de Lonnie Donegan como embajador de la música británica en los USA, de las alucinantes conexiones que tuvo con el Rockabilly americano, Cuando Donegan llegó a Estados Unidos en 1956, tocó con artistas como Chuck Berry y Frankie Lymon y, en general, fue bien recibido por la comunidad roquera, como un músico más de rock and roll, su música bebía de las mismas fuentes y no difería mucho de la que practicaban los americanos, la única diferencia era su acento británico. Bragg también nos habla de la admiración que algunos músicos americanos como Buddy Holly, tenían hacia Donegan y de sus alucinantes actuaciones con el Johnny Burnette Trio.

El libro además de relatarnos como se gestaba la escena musical en Reino Unido, nos describe a la perfección toda la fauna juvenil del momento, Teddy Boys, chicas beatnik, los bohemios del café y los refugiados de la caza de brujas de McCarthy. El libro nos va mostrando como la guitarra llegó a la vanguardia de la música en el Reino Unido y como el Skiffle fue desapareciendo según avanzaba el Rock & Roll, y como todo esto condujo directamente a la invasión británica en las listas estadounidenses en la década de 1960. Una obra magnifica que no puede faltar en la estantería de ningún aficionado a la música de los 50’s y 60’s, y que desde aquí os recomiendo encarecidamente.

Juanmy «The Hunter».

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